HISTORIA

SANTA ENGRACIA

Santa Engracia del Jubera es un municipio enclavado entre Los Cameros y el Valle Ocón. Su superficie es de 86,07 kilómetros cuadrados, situado a Piedemonte y en la mitad del curso del Río Jubera y sus afluentes, siendo los más importantes: el río Santa Engracia, el San Martín y en divisorias de tierras el Arroyo Bahún. Linda con los municipios de Murillo de Río Leza, Lagunilla del Jubera, Soto en Cameros, Munilla, Robres del Castillo, Ocón y Galilea.

Desde 1937 es la cabecera del municipio, antes fué de Jubera.

En 2016 contaba con 169 habitantes, distribuidos por las siguientes aldeas: Jubera, Venturiel (desaparecida), San Bartolomé de Jubera, San Martín de Jubera, Santa Cecilia de Jubera, Bucesta (deshabitada), Reinares (en ruinas), El Collado y Santa Marina. Algunos tuvieron sus aldeas, como son los casos de Bucesta con Regajal y Santa María de Agriones, y El Collado con la de los Horcos. Mientras que los terrenos llanos hacia el noroeste, se usan aún hoy para la agricultura, los terrenos de montaña se usaron para acopio de leñas, ganadería y pequeñas piezas abancaladas para cultivos de economía de  subsistencia.

Las aldeas rebeldes

El Collado recibe ayuntamiento, junto a otras aldeas de Jubera.
Seis años, entre 1866 y 1872, son los que transcurren entre reunirse los habitantes de las aldeas de Santa Cecilia, Bucesta, Reinares, El Collado y Santa Marina, crear ayuntamiento en El Collado y deshacer dicho ayuntamiento.
El caso de Santa Marina es más peculiar y complicado: Venía de ser la aldea más alejada perteneciente a la villa de Robres del Castillo, casi desde su creación. Entre los años 1852 al 1878 comienza su segregación de dicho Ayuntamiento y a la vez se une al incipiente Ayuntamiento en la aldea de El Collado. Sus catorce habitantes, Tenían estrechas y diarias relaciones con los vecinos de estas aldeas, por proximidad.
 
El traslado de la capital del municipio de Jubera a la Entidad Local Menor de Santa Engracia del Jubera, se realiza en 1936 y en 1950 se cambia el nombre por Santa Engracia del Jubera.

Edificios civiles interesantes

Los molinos
Jubera tiene siete molinos harineros. Hay una tejera que produce ladrillos y tejas, siendo del Común de esta villa, produciendo veinte reales de vellón al año. Situada en el término de El Tejedo.

Edificio de colmenas (Santa Engracia)
Pasada la Ermita de San Juan, acercándonos a esta localidad y en esa misma orilla de la carretera, se encuentra un edificio a un agua que alberga la antigua colmena de abejas. Hoy su uso está destinado a caseta de aperos de labranza y ganadero.

Edificio de colmenas en Matarredonda (Santa Marina)
Quedan los restos de esta construcción aislada, alejada del pueblo y situada en (30T 553100E 4677563N), en la ladera sur del cordal que va de La Pinilla a La Hoya.
Cubierta con tejado de lastras de la zona, se accedía a traves de una puerta de 70 centimetros orientada hacia el este. Los vasos se situaron por encima de un recrecido de 20 cms. de muro de piedra y tierra, orientada hacia el sol del mediodia, al sur. Asentada en el bancal inferior de varios bancales de tierras ahora de pastos verdes y aprovechando la parte trasera que es el muro-bancal. El muro izquierdo tiene un espesor de 56 cms y el derecho 77. Las dimensiones interiores son de 2,48 x 1,88 metros. El muro izquierdo sobresale un metro más, parando los vientos que llegan del oeste.

Los hornos de pan (Santa Marina)
Santa Marina, es uno de estos pueblos, que dadas sus características de altura y de lejanía a poblaciones habitadas con servicios, se tiene que arreglar con los recursos de sus habitantes. En Santa Marina aparece el horno con su forma característica adosado a la casa y exterior.

Las Bodegas (Santa Engracia)
Santa Engracia dispone de una gran variedad de bodegas excavadas en la ladera sur. Algunas de ellas son muy profundas, quizás debido a su orientación y para que no entrase el calor. La forma del caño sale hasta la calle, cerrándose en muchos casos con relleno encima del cabecero de la puerta. Otras bodegas tienen pequeños respiraderos.

La Fragua (Santa Marina)
El edificio de la fragua, solía ser propiedad del concejo. Por eso ha llegado a nuestros días como propiedad municipal, este es uno de esos casos.  En la actualidad es el punto de reunión de los habitantes, propietarios de casas y visitantes. Dispone de dos partes una cerrada con puerta que da a un porche con puerta a la calle. No queda ninguna herramienta de las usadas en las labores de la fragua. Las paredes estan decoradas con fotografías antiguas de todos los ascendientes  de los habitantes del pueblo.

Fuentes y manantiales de Santa Engracia
Dada la gran extensión de su término, abundan los manantiales y fuentes que afloran por sus tierras dispersos por muchos términos, entre ellos caben señalar los siguientes:

Fuente de Los Santos de Santa Engracia
Se halla situada en un rincón de la plaza de Santa Engracia. Está compuesta por un frontis de obra, en la cual están pegados unos azulejos con los dibujos de la Santa Engracia y de San Juan. Un grifo mana agua, a un desagüe situado en un pequeño pilón semicircular, forrado de piedra y rematado con ladrillo. El agua viene del abastecimiento público de la población.

Abrevaderos en las bodegas de Santa Engracia
Más de catorce metros de abrevaderos rematan la Calle Laurel de Santa Engracia. Es una construcción de hormigón, que recoge el agua del abastecimiento de la localidad. En su día tuvo gran uso dada la abundancia de ganado.

Antiguo Lavadero de Santa Engracia
Debajo de la carretera y al lado de la nueva depuradora de agua, esta el antiguo lavadero de Santa Engracia. Es una construcción de hormigón apoyada en un murete de piedra rodada. Consta de dos vasos y  pasaba el agua del primer pilón: el de lavado, al segundo: el de aclarado. El agua sobrante caía al barranco del Río Santa Engracia. Quedan los restos de dos pilares de piedra y yeso, indicándonos que en su día estuvo cubierto. Ahora ya no se usa y ha perdido la captación de agua.

Fuente de San Bartolomé
La Fuente de Alberquis es mucho más arquitectónica, aunque popular que la anterior. Se halla más cerca del pueblo  que la fuente de barranco Hondo. Y se llega a ella partiendo del aparcamiento en la entrada del pueblo. Hay una senda empedrada, bordeada por olmos a la izquierda y por un bajo muro de piedra de la antigua pista, hoy carretera. Es de piedra de mampostería, salvo el abrevadero, que esta formado por grandes piedras clavadas de canto. Su único caño esta resguardado en el frontis bajo bóveda de arco de medio punto. Una piedra en medio del arca sirvió para posar los calderos. El abrevadero como tantos otros daba su agua a los animales. Su agua era dura y cortaba el jabón, por lo cual las mujeres no venían a lavar la ropa a esta fuente.

Fuentes de San Martín
Pasado el puente y en la margen derecha la siguiente fuente es la de Los Chorros, y la siguiente es la Hortaliza, esta última consta de una pila natural de la propia roca, saliendo del rocoso que encauza el río. Presenta una pilastra que la hizo el bisabuelo de Goyo D. Leonardo Martínez. Acceso debajo de la Iglesia, camino al cementerio, frente a una huerta plantada de nogales. De ella se abastecía el pueblo del agua más fina de todos los manantiales que hay en el término. Y para acceder a ella ponían grandes rocas en su cauce.

Las fuentes de Bucesta
Todo el pueblo tiene verdes y largas praderas por las cuales se diseminan los restos de viviendas y manan varias fuentes y manantiales. La calle Real se encuentra interrumpida al cruzar el barranquillo de Bucesta. Dos metros aguas arriba se localiza la fuente del pueblo. Esta formada por un murete de piedra del cual sale un tubo por el que mana el agua de este manantial. Una techumbre de madera  protegía el pequeño espacio que ocupa. Ahora todo esta caído sobre la fuente.

La Fuente del pueblo de Reinares
Se encuentra en las proximidades del puente, antes de cruzarlo. Un viejo roble da sombra a este manantial que nace entre el muro de piedras que construyeron los antiguos pobladores de Reinares. El agua caía a un pequeño pilón y la sobrante vuelve a salir a los pies del puente, en el mismo río.

Fuentes de Santa Marina
Santa Marina es rica en nacederos de manantiales, en pequeñas balsas de agua, llamadas “las lagunillas” y en las laderas descendentes de montes como San Juan, Corralizas... En sus tierras nacen los ríos Bahún y Santa Engracia. Su altura  no es impedimento para recibir las aguas subterráneas del Monte próximo de la Atalaya.




Los Puentes

Para salvar tantos barrancos, ríos y poder relacionarse con los vecinos de otros pueblos, tuvieron que disponer de puentes famosos por lo que se pagaban para pasar por ellos, como eran el de La Lobera y Los Lagos. Y los que tenía la misma localidad para pasar a las bodegas o al cementerio.
Puente Las Loberas (Sta. Engracia)
Se salvaba el barranco entre Santa Engracia y San Bartolomé, por el puente de troncos de Las Loberas. Desde antiguo existían dos puentes con arranques de muros de piedra y calzada de troncos de árboles, con ramas y tierra. Uno era grande y el otro más pequeño. Continuamente estaban arruinados por el arrastre de ramas y troncos, cuando el río sufría crecidas.
Actualmente hay un pequeño puente de hormigón. Y agua arriba quedan los restos de un puente viejo. El río ha erosionado el monte de la  margen izquierda, perdiendo el camino que venía de Santa Engracia. Unas pocas piedras quedan en esa pared del monte. En la otra orilla esta el arranque del puente con muros de piedra, rellenos de tierra.
Este debe ser uno de los cuatro puentes, que en 1684, se databa como puente de Jubera, completamente de piedra.

Puente Los Lagos (Sta. Engracia)
Puente del siglo XX, año de construcción 1919,  sobre el Río Santa Engracia. Clase carretero. Proyectista: J. Eguidazu, R. Ruiz de la Torre. Su tipología es un arco de medio punto creando una bóveda, con albardilla e imposta de hormigón en masa. Tímpanos y estribos de mampuesto careado. Vano con 12 m. de luz libre, longitud total 26 m., anchura del tablero 6 m. y altura máxima a rasante 16 m. Coordenadas: X 0558350; Y 4685250.
Tiene abundante vegetación en estribos, tímpanos e impostas.

Puente antiguo de Los Lagos (Sta. Engracia)
Coordenadas: X 0558350; Y 4685250. Estuvo a unos 60 m. aguas abajo del puente Los Lagos, en un camino de tierra. Es del s. XV-XVI, aunque las cepas quizás se remontan a la Edad Media. Realizado con una bóveda de medio punto en sillarejo, cal y canto en los tímpanos y estribos. Pretil de hormigón. Calzada de cantos y tierra. Luz libre 9,2 m., longitud total 14 m, anchura tablero 3,2 m. y altura máxima rasante 11,50 m. Hace años, por el año 1986, la bóveda se derrumbo dejando al aire una tubería de agua, quedando vestigios de los estribos y de los arranques de arco.
Noticias transmitidas de padres a hijos cuentan que existió una comunidad religiosa que devían de ser del Cavildo, que cobraban una tasa por el paso de carros con las cosechas por el puente los Lagos (de diez sacos se quedaban con uno). Quedan restos de un trujal, la bodega y hablan de un lago de vino en las proximidades del puente, cien metros por debajo de la bodega, llevado todo ello por el Cavildo.
La Bodega si que existe y es bastante profunda. Esta a diez metros por encima del camino que lleva a la Ermita de Santa Juliana. El desgaste y erosión de la bóveda escavada en el calcín ha tapado los peldaños, que nos bajan a una profundidad de más de tres metros.

Puente sobre el barranco de la Iglesia (Sta. Engracia)
Para llegar al cementerio hay que cruzar el Barranco de la Iglesia. Un pequeño puente con pretiles y calzada de hormigón, salva este barranco.  Compuesto por bóveda de medio punto. Se encuentra totalmente cubierto de maleza y enredaderas. Dimensiones: longitud 9 metros, anchura 2,80 y altura a rasante aguas arriba 3,50 m. Anchura de los pretiles 15 cms y 90 de altura.

Puente Nuevo. (Jubera)
Siendo alcalde pedáneo D. Pedro Pérez, tramito la nueva construcción del puente de hormigón armado de seis ojos, cinco de medio punto y una bóveda parabólica con montantes verticales y tablero superior,  por los años 1950. Su barandilla es metálica. El proyecto debe de ser de los años 1930. Los vecinos del pueblo y muchos de los emigrantes que se fueron a las Américas aportaron dinero para su ejecución. La obra fue aprobada en 1936, pero debido a la guerra civil no se inicio hasta 1952.

Puente de Sancho-Lopéz o Ladre. /Jubera)
Es un antiguo puente medieval de finales del s. XV y XVI, con reformas en el XX.

Puente de Santiago. (San Bartolomé)
Comunica Santa Engracia, San Bartolomé, con las minas los Túneles de los Moros y la villa de Jubera. Salva el barranco del Río San Martín con una calzada de 18,15 metros de altura. La zona más ancha con 2,7 metros y la estrecha con 1,80. No tiene pretiles, pero se le han puesto varillas ancladas al firme con cuerdas de protección entre ellas. Calzada de cantos, tapados por tierra. Realizado con una bóveda de medio punto en sillarejo, y cantos en los tímpanos y estribos. Arranca sobre roca a unos 9,5 m, del cauce. Luz libre 5,20 m., y altura máxima rasante 13,27 m.
 Al sur una cascada de unos diez metros de altura, baja las aguas por el Río san Martín. Desde él se contempla el discurrir del Río San Martín en su cauce y aguas abajo, cerca de la mina se hallan rizaduras de oleaje marcadas en las rocas. En el cielo los buitres leonados hacen círculos por encima de Peña Muro y Cabezo Santiago.

El puente medieval Reinares sobre el río Santa Engracia
Consta de un arco de medio punto, fundado sobre roca en su base, justo en el cauce, con rosca y bóveda de sillarejo con algunas lajas de piedra intercaladas. Para el resto de la obra se utilizó aparejo de mampostería que, junto a las dovelas, fue rejuntado con abundante argamasa de cal, tanto aguas abajo como aguas arriba. La calzada es recta y tiene una anchura de 1,80 metros con pretiles de 41 a 48 cms de anchura con poca altura. Altura de suelo a cauce de 4,20 metros.

Los Molinos y Trujales de Santa Engracia

En algunos núcleos de población como La Monjía, Ribalmaguillo, El Collado, Santa Cecilia, Oliván, Buzarra y Reinares se aprovecharon las cabeceras y las orillas de los ríos, mientras que en las zonas más bajas debieron construirse importantes sistemas de embalse y conducciones mixtas, acueductos que combinaban tramos de cielo abierto con galerías rupestres". Además aprovechaban los desniveles naturales haciendo ríos molineros con tierra y en algunas zonas se canalizaba con acequias de hormigón y piedra.
Los molinos y trujales
Muchos de los molinos han cambiado el nombre desde su construcción, siendo los de Santa Engracia los que adquieren el nombre de sus propietarios y pierden el nombre antiguo.

El Molino de Chisparra
Los restos de este molino se hallan a la derecha del Río Jubera, situado al fondo de un viñedo, contra el cortado del murallón de tierras, en el antiguo cauce del río. Al ir cambiando el cauce del río, se quedo el molino alejado del paso del agua y por ello se realizó una acequia  que llevaba el agua del río al molino, estas obras hidráulicas se llamaban “minas”.


El Molino del Chileno
Está ubicado a la izquierda del río Jubera, en el camino que viene de Santa Engracia. Este molía con agua del barranco del Río Santa Engracia. Esta muy cerca de la desembocadura en el Río Jubera. Es un edificio de tres plantas. Aún se conserva la bóveda con un solo arco de medio punto de casi seis metros de largo, la cárcava y la teja. Este molino lo heredo Carlos del Río Beltrán.(16). Antiguamente se le llamo de Reterzes, propiedad de Juan Iñiguez, morador en San Bartolomé. Lo arrendó a José Martínez en 16 fanegas de trigo en especie. Molía con agua corriente dos meses al año. Al molinero se le regulaba una utilidad de 100 reales al año. (41).

El Molino de Arpón o del Jamaca, en el término de la Humeda
Está  situado a mano derecha del río. Ahora mismo de éste molino tan solo queda el edifico usado como corral, de dos plantas: la primera, semienterrada alberga el infierno (la bóveda), la planta segunda tuvo toda la maquinaria del molino. Aun se aprecia el cárcavo con teja, y también la acequia o “mina”, que traía el agua del Barranco de Santa Lucía al molino. Sus muros están construidos con piedra unidas con masa, llevando una ligera pendiente hasta aproximadamente dos metros de la pared del molino. Es allí donde aumenta la pendiente metiendo el agua por un hueco rectangular, encofrado el techo con madera. La salida esta anegada y se aprecia el cárcavo realizado con piedras alargadas y en vertical, encasilladas. El desagüe va por una acequia regando una fila de chopos. Antiguamente devolvía las aguas al río Jubera.

El Molino de Cándido Ramírez o del tío Román
Está en el término de Valdecubón. Es construcción de dos plantas, que se compone de molino, trujal y casa. No está activo pero podría funcionar con pocos arreglos. Todas las piezas del molino se encuentran desmontadas.

En su fachada conserva un reloj de sol. De forma circular y en la actualidad no se aprecian las marcas de las horas, solo conserva la varilla de hierro. Esta muy cerca de la ventana del primer piso.

En el molino se aprecia la balsa donde se almacenaba el agua y la bóveda en muy buen estado con el techo con piedras encasilladas, y en la boca restos de muela en el arco. Jesús Ramírez es el nieto de Cándido.


El Trujal o el Molino de Los Carlos
Está situado en el término de Cazano, de él queda la bóveda, las ruinas del cárcavo y la teja. Su dueño es Carlos de Río Beltrán. Esta completamente invadido de olmos, sobre todo en el cauce del río molinar, siendo costoso el poder desplazarse por él.

El Molino de los Agapitos
Se encuentra enfrente de Ventas Blancas, pero pertenece a Santa Engracia. (16). Este  molino se llamo en el catastro de Ensenada, Molino de la Corte. Pertenecía a D. Juan Manuel de Oyarvide, Clérigo de menores, residente en Madrid. Molía con agua corriente cuatro meses al año. Estaba arrendado en 44 fanegas de trigo en especie a José de Solares, de Ribafrecha, el cual obtenía una utilidad anual de 300 reales de vellón.

El Molino de las Ruedas. (Santa Cecilia)
El barranco, el arroyo, el río Santa Engracia nace de las fuentes de Las Lagunillas, en tierras de Santa Marina, a 1308 metros de altitud. Y desemboca en el Río Jubera a 560 metros. Su largo recorrido lo hace desgastando un cauce rocoso con pequeñas cascadas, toboganes y diversas formas esculpidas en las rocas. En su orilla aún se pueden ver los restos de dos molinos. Uno el de Las Lastras de El Collado y otro el de La Rueda de Santa Cecilia.

El Molino de Los Losares.(El Collado)
El nombre de este molino se debe a la abundancia de losas que hay por las inmediaciones, y en el cauce del río Santa Engracia. Quedan los muros de piedra, de una planta baja rectangular de 9,50 metros por 4,30 m.,  muy derruidos. Este molino molía tanto para El Collado, como para Bucesta.

Leyendas

Todas las localidades tienen por lo menos una leyenda, una historia que no acerca a la historia del pueblo.

  • El Cristo el Abarrancador de Jubera.
  • Las campanas de oro de El Collado.
  • El prodigio del misterio del santo Santiago en Jubera.
  • Cociendo las morcillas a oscuras en Santa Cecilia.